Si actualmente lideramos un equipo de trabajo, un área funcional, una división o toda una organización, tenemos bajo nuestra responsabilidad una serie de objetivos desafiantes por cumplir, debemos pensar en como lograr esos resultados que exceden las expectativas de la manera más eficiente y productiva. Esta es la oportunidad que la vida laboral nos presenta y nos desafía en referencia a nuestras formas de hacer las cosas y la necesidad de reinventar los procesos, políticas, modelos de gestión, de tal manera que podamos contribuir tanto al crecimiento de nuestro equipo y organización. Para lograr lo mencionado anteriormente debemos aplicar estrategias de Gestión del Cambio.
Generalmente las organizaciones tienden cambiar debido a la aparición de factores externos que disrumpen su normal funcionamiento.
Cuando se trata al cambio como algo intencional estamos hablando de un cambio planificado, orientado al logro de metas, por ejemplo: “Mejorar la capacidad del área u organización para adaptarse a cambios en su ambiente”.
Los Líderes del cambio, quienes pueden ser gerentes, jefes, supervisores, empleados antiguos o nuevos. Todos ellos tienen la responsabilidad de evitar la resistencia a cambiar la situación actual, para ello es necesario que apliquen acciones de Gestión del Cambio.
Las organizaciones competentes adoptan al cambio como una forma de vida, convirtiendo a sus líderes en Agentes del Cambio. Para entender el concepto de cambio organizacional, debemos saber identificar 2 niveles:
Nivel 1: Cambio a gran escala en la Estrategia y Cultura, el cual transforma la organización. Ejemplos:
Nivel 2: Cambios focalizados para mejorar el desempeño, el cual modifica a la organización. Ejemplos:
